10 bibliotecas móviles originales y solidarias (2)

Continuamos con la segunda parte de nuestro particular listado de bibliotecas ambulantes, una serie de proyectos solidarios que muestran un objetivo común: acercar los libros a comunidades con dificultades de acceso a ellos.

Si os perdisteis la primera parte del listado u os apetece recordarla, la encontraréis en este enlace.


6. Bibliomotocarro

Este otoño, el maestro Antonio La Cava cumplirá 15 años recorriendo las carreteras de Basilicata, una región del sur de Italia, a bordo de su bibiomotocarro. Se lanzó a esta aventura con la intención de volver a despertar el interés por la lectura de las jóvenes generaciones, cada vez más fascinadas por los nuevos medios de comunicación. La Cava recibe a los pequeños usuarios de su biblioteca con amabilidad y sonrisas. Además de facilitarles lecturas, les deja acceder a sus preciados libros blancos para continuar las historias que han empezado a escribir otros niños.


7. Otros biblioanimales

Si en muchos países se valen de los burros como compañeros bibliófilos, como vimos en el post anterior, la Biblioteca Nacional de Kenia prefirió recurrir a un animal autóctono, capaz de adaptarse a las inclemencias del tiempo y a las dificultades del terreno:  el camello. Su elogiado servicio de bibliocamellos contribuye a promocionar la alfabetización, la cultura y la lectura entre los asentamientos rurales y las escuelas nómadas de las regiones áridas del país.

Del camello al elefante asiático. Este animal en peligro de extinción es todo un símbolo nacional en Laos. Allí, tres ONG (Room to Read, Action with Lao Children y ElefantAsia) se asociaron años atrás para desarrollar un proyecto con doble objetivo: concienciar a la población sobre la situación extrema de los elefantes y contribuir a la alfabetización de las comunidades rurales. Los responsables de los biblioelefantes no sólo llevaban libros y material educativo a las escuelas más remotas, sino que también intentaban llamar la atención de los más pequeños sobre la necesidad de proteger a estos animales.


8. Arma de Instrucción Masiva

Ese es el curioso nombre con el que su creador, Raul Lemesoff, ha bautizado a lo que él describe como una “escultura ambulante”. La misión de este bibliotanque es recorrer los lugares más recónditos de Argentina, aquellos a los que raramente llegan los libros, para difundir la lectura y estimular la creatividad. Además, el Arma de Instrucción Masiva quiere contribuir a la paz entre los pueblos recogiendo las opiniones y los problemas sociales, políticos, culturales o ambientales de cada uno y difundiéndolos en otras comunidades.


9. Bibliobicis

A finales del año pasado, la República Dominicana implantó un programa de bibliotecas móviles en bicicleta para incentivar la lectura en las zonas más empobrecidas y apartadas del país. BiblioBicis Comunitarias contaba con una flota inicial de 50 bicicletas, cada una de ellas cargada con varias decenas de libros para préstamos o intercambios gratuitos.

También tenía a la bicicleta como protagonista el Book Bike, una iniciativa que emprendió Gabriel Levinson en Chicago en 2008 y que ha sufrido una trayectoria accidentada. Levinson acudía a los parques públicos de la ciudad durante los fines de semana para donar los libros de su biblobici. Defendía que cualquiera, más allá de su clase o de su situación económica, debía poder disfrutar de la lectura. El año pasado se mudó de Chicago y dejó prestada su Book Bike a la Read/Write Library, una biblioteca alternativa destinada a promover la cultura local. Para disgusto de sus nuevos propietarios, la bibliobici, rebautizada como BiblioTreka, fue robada el último verano. Hace unos meses, la Read/Write Library organizó una campaña de crowfunding para obtener el dinero necesario con el que pagar a Levinson la bicicleta perdida y comprar otra. Tras lograrlo, en breve volverán a la carga con una nueva BiblioTreka.


10. Ideas Box

Las posibilidades de acceso a los libros son prácticamente nulas para las víctimas de crisis humanitarias. Sus prioridades, y las de las entidades que las asisten, son conseguir un techo bajo el que cobijarse, agua potable, comida o atención sanitaria. Aun así, Bibliotecas sin Fronteras es consciente de que estas personas también necesitan acceder a la educación, la información y la cultura como una vía para volver a conectar con el mundo, fomentar su resiliencia y construir un futuro. Por eso, en 2012 empezó a colaborar con ACNUR y con el diseñador industrial Philippe Starck para crear Ideas Box, un centro de información multimedia portátil para campos de refugiados que incluye libros, juegos, proyector de cine o acceso a Internet.


Foto: Elephant Asia

2017-08-05T21:51:22+00:0024 abril 2014|flores y espinas|

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