El Día del Padre nos sirve de excusa para rendir homenaje a esos padres dispuestos a emprender los proyectos más creativos, sorprendentes o divertidos por sus hijos. Sus objetivos: demostrarles su amor, compartir momentos de ocio con ellos o simplemente arrancarles una sonrisa. Tomad nota de estas cinco propuestas basadas en hechos reales.


1. Decorar sus sándwiches con dibujos

Os presenté a David Lafierre hace tiempo. Durante años, este diseñador gráfico e ilustrador decoró con surrealistas dibujos las bolsas de plástico en las que guardaba los sándwiches que sus hijos se llevaban al colegio cada mañana. Para los niños, el almuerzo escolar se convirtió en una divertida sorpresa diaria. Lafierre, además, fotografió todas las ilustraciones y las publicó en Fickr.


2. Enviar sus juguetes favoritos al espacio

En 2012, Ron Fugelseth quiso sorprender a su hijo organizando un viaje espacial en globo aerostático para la locomotora Stanley, su juguete preferido. Stanley viajó con una cámara que registró su aventura y permitió a Fugelseth crear un entrañable vídeo que alcanzó gran popularidad. El proyecto cuenta ahora con un Facebook propio, que explica las peripecias de Stanley, de su sucesor Thomas y de la familia; e incluso Fisher Price ha creado un juguete inspirado en el protagonista de esa aventura espacial. Meses después, en una iniciativa similar, Nicholas L. mandó de aventura a los juguetes de Hello Kitty y Angry Birds de sus hijos.


3. Tatuarse sus dibujos en el brazo

Keith Anderson lleva años transformando los dibujos de su hijo en tatuajes para su brazo. Empezó con una margarita pintada por el niño cuando tenía cuatro años. Desde entonces, en un ritual ineludible, Anderson se tatúa anualmente uno de sus dibujos infantiles; en una ocasión, el pequeño incluso participó en el proceso. Ambos, padre e hijo, están encantados con la experiencia y dicen que continuarán hasta que el niño se canse.


4. Montar un grupo musical con ellos

A Dicken Schrader se le ocurrió que la mejor manera de pasar tiempo con sus hijos era buscar una actividad creativa que les divirtiera a los tres. Amante de la música y fan de Depeche Mode, decidió explorar la pasión musical de sus pequeños creando versiones de las canciones del grupo; tocadas, eso sí, con utensilios caseros y juguetes (no es la primera vez que os hablo de iniciativas similares). Así surgió el grupo DMK. Al principio grababan sus versiones para la familia y los amigos, pero sus vídeos no tardaron en volverse virales.


5. Hacerles protagonistas de sus creaciones

Cuando los padres tienen profesiones creativas, la tentación de involucrar a los hijos en sus proyectos es alta. Y aquí tenéis tres ejemplos. Daniel Hashimoto, un animador de Dreamworks, realizó varias películas de ciencia ficción combinando los vídeos domésticos en los que aparecía su hijo con su talento para los efectos especiales. El fotógrafo Jaime Moore organizó una sesión muy especial para su hija por su cumpleaños: la retrató emulando a mujeres reales y admirables como Amelia Earhart o Jane Goodall. Y otro fotógrafo, Timothy Archibald, convirtió a su hijo autista en protagonista de Echolilia, un proyecto precioso en el que analiza las reacciones del niño con el objetivo de entenderle mejor y mostrarle que es único.


Foto: Caroline Hernandez en Unsplash