Ir a mondorino.
 
     
 
inspectorcuchillo  
-No... no puedo esconderme más -gimió el Dr. Mandarino-. Yo le maté, no sé como... ¡Dios mío, soy... soy un ser horrible!

Mandarino estalló en un llanto desconsolado. Sus compañeros le observaban atónitos. La Sra. Prado fue a la cocina a buscarle un vaso de agua; el inspector e incluso la viuda de Lemon intentaron consolarle. Minutos después, el doctor se vio con energías para continuar su confesión.

-Fui al invernadero a hablar con él. Quería convencerle para que financiara mi expedición como había prometido... Le encontré cortando las ramitas secas de sus plantas con un cuchillo afilado. Cuando le recordé lo importante que era para mí aquella expedición y que me había dado su palabra de ayudarme, se echó a reír. Me dijo que era un iluso al creer en un proyecto tan ridículo. No sé qué me pasó... Vi el cuchillo... Supongo que lo cogí... ¡Dios, soy un monstruo! -terminó entre sollozos.
  dr Mandarino