La ONU ha enviado un comunicado urgente a los gobiernos de los países desarrollados advirtiéndoles que se acaba el dinero para paliar el hambre en el Tercer Mundo. Se necesitan 500 millones de dólares antes del 1 de mayo; si no llega ese dinero, la ayuda alimentaria que reciben actualmente más de 70 millones de personas tendrá que racionarse porque no es suficiente.

El aumento de costes tiene la culpa. Los alimentos básicos se encarecen por el crecimiento de la población mundial (lo que significa que hay más demanda), por las consecuencias del cambio climático (sequías e inundaciones que arruinan las cosechas) y por el auge de los biocarburantes (cuantos más productos básicos se destinan a estos combustibles, menos se utilizan como alimento). También ha subido el precio del petróleo, lo que encarece el combustible y, por lo tanto, el transporte de alimentos a los países necesitados.

Es el efecto mariposa llevado al extremo. Y lo peor del asunto es que la mayoría de los consumidores en los países desarrollados ni siquiera somos conscientes de ello. Ponemos el grito en el cielo porque nos cobran más por el pollo, la leche o la gasolina, pero no nos paramos a pensar cómo puede afectar esa subida de precios a los más necesitados… Triste. Más bien trágico.

Para compensar, ahí va una iniciativa interesante. La FAO ha organizado un concurso fotográfico con motivo del Año Internacional de la Patata. La intención es concienciar a la gente sobre la importancia de este alimento en los países en desarrollo, además de promover la investigación para perfeccionar los sistemas productivos. En el concurso pueden participar tanto fotógrafos profesionales como aficionados; el tema debe ser, por supuesto, la patata. Toda la información, en la web del concurso.

Aquí dejo un guiño a la iniciativa. Es una foto con poco arte pero solidaria a su manera… Pongámosle un título; por ejemplo: ¿Con qué sueñan las patatas al atardecer? (Que nadie se preocupe, no la presentaré al concurso).


Foto: Agence Producteurs Locaux Damien Kühn en Unsplash