Un niño
Se llama Max y es un crío de lo más normal. Un tanto descontrolado a veces, eso sí… Pero, ¿quién no ha tenido nueve años? Viste traje de lobo para las grandes ocasiones, o lo que es lo mismo, para armarla gorda en casa. Y aunque no es más que un cordero travieso con piel lobuna, quienes le rodean no le acaban de comprender. Su perro huye cuando Max le persigue para jugar. Su madre se enfada, le llama monstruo y le castiga sin cenar. Si ocurre eso, Max amenaza con comérsela y se va. Se va a la aventura.

Una isla remota
Tan remota es que ningún ser humano la ha visitado. Nadie antes que Max, claro. La única manera de llegar hasta allí es viajar en un barco de fantasía (el barco particular de Max) que surca océanos y semanas. En esa isla remota está permitido hacer el salvaje: gritar, correr, brincar, derribar árboles o negarse a comer maíz congelado.

Unos monstruos
En la isla habitan unos enormes seres peludos que lucen garras y dientes muy afilados. Son terriblemente feroces pero Max no les tiene miedo. Como les demuestra que puede ser tan salvaje como ellos, no tardan en coronarle Rey de los Monstruos. A Max le gusta su flamante cargo: se divierte jugando a ser el líder de las criaturas salvajes. Pero puede que ser rey no resulte tan fácil como él imaginaba…

Un álbum ilustrado
Max y los monstruos surgieron de la mente de Maurice Sendak en 1963. Sendak escribió la historia, la ilustró y la tituló Where the Wild Things Are, aunque aquí la conocemos como Donde viven los monstruos. El cuento acabó por convertirse en un clásico de la literatura infantil. Dicen que debe su éxito a su protagonista rebelde y a tratar los sentimientos con total sinceridad, sin hacer concesiones a los niños.

Una película
De cuento infantil a una profunda historia sobre la infancia. Con el beneplácito de Sendak, Spike Jonze ha hecho suya la aventura de Max y la ha transformado en una película diferente, más compleja, en la que describe las emociones y los sentimientos de un niño de nueve años. El viaje fantástico de Max a la isla remota es también un viaje real hacia la madurez. Una historia intensa y poética que hace aflorar el niño (y los monstruos) que llevamos dentro.

Un actor
Max es, en realidad, dos niños. El protagonista del cuento y el actor que lo interpreta en la película, Max Records. No es sólo que Max el actor tuviera el nombre perfecto para el papel, es que cuesta imaginar a otro en su lugar… Max grita, corre, ríe, llora, hace el salvaje y siente con tanta pasión y naturalidad que llena la pantalla. Emociona. Cautiva.

Unas canciones
Karen O and The Kids ponen la guinda a la película con una banda sonora, cómo no, salvaje. Desde melodías sugerentes a los ritmos más alegres, sus canciones aportan frescura e inocencia pero también la profundidad que requiere la historia de Max.

Unos links
Para saber más sobre el cuento de Maurice Sendak.
Para enterarse de todo sobre la película.
Para descubrir al niño que vive en Spike Jonze.
Para disfrutar de la música de Karen O and The Kids.


Foto: UnknownNet Photography en Flickr