Abrir la mochila para sacar el sándwich y encontrar un alienígena que te observa fijamente. O un sol sonriente. O un nido de hormigas. O incluso el símbolo de Batman. Durante años, el almuerzo de los hijos de David Laferriere en la escuela fue una sorpresa constante. Y es que su padre, diseñador gráfico e ilustrador, se dedicó a decorar las bolsas de plástico de sus sándwiches con los dibujos más disparatados. Cada mañana, una vez preparado el almuerzo, Laferriere echaba mano de sus rotuladores de colores y plasmaba en las bolsas lo primero que se le pasaba por la cabeza. El objetivo, arrancar una sonrisa a los niños.

Lafarriere tuvo la paciencia de fotografiar esas pequeñas obras de arte a diario y subir las imágenes a Fickr. Lo ha estado haciendo desde 2008, pero es ahora cuando su hazaña creativa está cobrando fama en las redes sociales. Varios blogs, entre ellos el del propio Flickr, han hablado sobre las bolsas ilustradas. Incluso hay quien se pregunta si no será Laferriere el mejor padre del mundo…

 

Leído en Colossal.

Foto: StockSnap en Pixabay