Varias organizaciones sociales que trabajan por la infancia en España han hecho público un comunicado en el que advierten sobre la necesidad de elaborar un Pacto de Estado para luchar contra la pobreza infantil. La alarma ha saltado tras comprobar hasta qué punto afecta la crisis económica a los niños españoles. Según las estadísticas más recientes que manejan estas organizaciones, el 27,2% de esos pequeños vive en hogares bajo el umbral de la pobreza. Los datos son de 2011, por lo que la cifra podría haber aumentado en la actualidad. En cualquier caso, queda claro que la pobreza afecta ahora a más niños, durante más tiempo y con más intensidad.

La información entronca directamente con un informe reciente de UNICEF Comité Español sobre La Infancia en España, que analiza el impacto de la crisis en los niños y denuncia su poca repercusión política, mediática y social. El informe señala las graves consecuencias que el empobrecimiento cada vez mayor de los hogares españoles puede tener, en casos extremos, sobre los más pequeños: desahucios, peor calidad de la alimentación, deterioro del ambiente familiar, reducción de gastos en comedor escolar o en tratamientos médicos…

Por otra parte, el informe destaca cómo repercute en los niños la decisión política de reducir los presupuestos destinados a educación, sanidad y servicios sociales: no sólo les afecta ahora, sino que puede marcar su desarrollo de manera irreversible. “En estos tiempos difíciles, la visión a corto plazo a menudo se impone, pero es imprescindible alzar la mirada y considerar en este momento las repercusiones a medio y largo plazo de las decisiones que se tomen hoy”, advierte UNICEF Comité Español. “Sólo proyectando la mirada un poco más lejos en el tiempo lograremos sentar unas bases sólidas para nuestra sociedad”, añade. Y recuerda, refiriéndose al riesgo de que se pierda el acceso a la educación con las mismas oportunidades para todos los niños, que “la inversión en educación de calidad constituye la mejor garantía para el crecimiento sostenible y equitativo de un país”.

Volviendo al comunicado, las organizaciones que lo firman proclaman la necesidad de proteger a la infancia a toda costa. Porque los niños son los más vulnerables en tiempos de crisis, aunque su situación no sea tan visible como la de otros colectivos; en cambio, son los que menos opciones tienen de defenderse por sí mismos. Y esa protección no depende sólo de sus familias, sino también de las administraciones, los partidos políticos y la sociedad. En este sentido, las organizaciones identifican varias líneas de actuación imprescindibles: asegurar a los más pequeños el acceso a los alimentos y materiales necesarios para su desarrollo, a una vivienda digna, a la educación y a una sanidad de calidad; además de protegerles ante el desamparo o la violencia.

El comunicado menciona también que el Gobierno está elaborando un Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social 2013-2016, en el que estas organizaciones han participado con varias sugerencias. Parece que el compromiso por parte del Gobierno en ese plan nacional es dar prioridad al tratamiento de la pobreza infantil. Confiemos en que se cumpla ese objetivo. Como dice UNICEF Comité Español en su informe, “a los niños hay que protegerlos ahora, pero también son actores sociales por sí mismos, con un enorme potencial de cambio y de esperanza. Quizás sea este el mejor momento para apostar por ellos y afrontar una ‘recuperación con rostro humano’ como estrategia de salida de la crisis”.


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