Partamos de una observación inicial: la época de exámenes puede resultar realmente estresante para un estudiante universitario. Tengamos en cuenta también que el contacto con perros (jugar con ellos, acariciarlos, pasear) puede tener efectos muy beneficiosos sobre el estado anímico de cualquier persona. Si combinamos ambas premisas, daremos con las claves de una curiosa propuesta que se aplica en cada vez más universidades del mundo con resultados positivos: la terapia canina.

Hace unos meses, la universidad canadiense Dalhousie abrió una sala especial a la que sus alumnos podían acudir para dejar de lado las tensiones de los exámenes por un rato: la Puppy Room. La particularidad de la sala eran sus singulares anfitriones, un grupo de cachorros a los  que los estudiantes podían acariciar para relajarse. La iniciativa, como podéis comprobar en este vídeo, fue todo un éxito.

Aunque pueda sorprender una idea tan original, lo cierto es que no es el único proyecto de estas características que se ha desarrollado en el ámbito universitario en los últimos años. Ya se han vuelto populares, tanto en sus respectivas universidades como en la red, mascotas como Monty, un Terrier que la biblioteca de la Facultad de Derecho de Yale empezó a ceder en préstamo a sus estudiantes; Cooper, un pequeño Shih-Tzu que presta servicio a los alumnos de la Facultad de Medicina de Harvard; o Luque, el Labrador Retriever que se ha incorporado recientemente al Gabinete Psicopedagógico de la Universidad de Vigo.


Foto: Andy Omvik en Unsplash