Dos presidentes coinciden en el despacho oval de la Casa Blanca. El primero, Barack Obama, actúa como anfitrión. Muestra sus cuadros y recuerdos al visitante e incluso le permite bromear con su teléfono a condición de que no provoque ningún incidente internacional. Su invitado, Robby Novak, es bastante más bajito que él. Y tremendamente más joven. Sólo tiene 9 años, pero en los últimos meses se ha convertido en toda una eminencia en las redes sociales. Le conocen como Kid President y es el protagonista de una serie de vídeos motivadores que han obtenido millones de visitas en internet.

En el momento oportuno, Kid President lanza a Obama una pregunta especial. ¿Cómo pueden niños y adultos trabajar juntos para cambiar el mundo? Robby va al grano; no todos los días se tiene la oportunidad de ser recibido por el presidente de los Estados Unidos… Él busca respuestas que le ayuden a alcanzar su objetivo: conseguir un mundo mejor y menos aburrido. Con esa finalidad publica sus vídeos en Youtube, que se han convertido en fenómeno viral. Desde su particular estrado casero, Kid President habla a cámara para invitar a sus fans a hacer un uso más productivo de internet y participar en una campaña de apoyo a los sin techo, por ejemplo, o animarles a perseguir sus sueños.

Por supuesto, Robby no anda solo en esto. Tras Kid President estuvo inicialmente Brad Montague, cuñado del niño y responsable de GO! Camp, un campamento juvenil impulsado por la Universidad Freed-Hardeman, quien puso en marcha el proyecto para dar voz a los más pequeños, según explica él mismo en la web. Apoyando la iniciativa está también SoulPancake, una agencia de creatividad que apuesta por el arte, la cultura, la filosofía o la espiritualidad.

Kid President cuenta con casi 90.000 amigos en Facebook y más de 126.000 seguidores en Twitter, a los que lanza consignas como “La vida es mejor cuando somos todos amigos” o “Menos gritos y más abrazos”. Ha conseguido la complicidad de diversas celebridades, como la cantante Beyoncé o el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, y ha colaborado ya varias veces con la Casa Blanca.

Un detalle final: Robby sufre osteogénesis imperfecta (conocida como la enfermedad de los huesos de cristal), aunque eso no le impide derrochar una vitalidad y un humor envidiables, ni pone obstáculos a su pasión por el baile. Es un soñador en toda regla.


Foto: Horia Varlan en Flickr