Son valientes y nunca se rinden. Por muy ardua que sea su misión, se enfrentan a ella sin ceder ante la adversidad. Saben que, tarde o temprano, su esfuerzo se verá recompensado con una dulce victoria. Son los superhéroes, admirados por niños y adultos. Podéis acusarlos de irreales, pero no les negaréis que cuentan con los valores necesarios para convertirse en modelo para los más pequeños; especialmente para aquellos que sufren enfermedades graves. Gracias a estos personajes, los niños enfermos, que deben actuar como héroes en su propio mundo, comprueban que se puede luchar y salir victorioso.

Hace poco os hablé de Miles, el pequeño con leucemia que vio hecho realidad su sueño de convertirse en BatKid. En la red he encontrado ahora varios ejemplos de iniciativas en apoyo a los niños hospitalizados que utilizan el universo de los superhéroes como motivación:


1. Superlimpiacristales

Cuesta imaginarse a un superhéroe pluriempleado, limpiando los grandes ventanales de un hospital con su traje de defensor de la ley. Lo que sería impensable hasta hace un par de años se ha convertido en una moda solidaria que ya ha hecho sonreír a niños enfermos de varios países. Todo comenzó en el Evelina Children’s Hospital de Londres, cuando un grupo de limpiacristales se distrazó de superhéroes para sorprender a los pequeños ingresados. Su iniciativa llegó a oídos de una empresa de limpiacristales estadounidense, que decidió ponerla en práctica en el Hospital Infantil de Pittsburgh aprovechando una fiesta de Halloween. Cuatro trabajadores de la empresa vestidos de Batman, Spiderman, Superman y Capitán América llamaron la atención de los medios de comunicación y acabaron inspirando a colegas de todo el país. En pocos meses, niños hospitalizados en Florida, Illinois, Texas o incluso São Paulo (Brasil) pudieron disfrutar del curioso espectáculo.


2. Batman sobre ruedas

A Lenny B. Robinson, un empresario de Baltimore, le unen varias cosas con su venerado Batman. Es millonario como Bruce Wayne, le gusta hacer el bien y suele pasearse a bordo de un llamativo Batmóvil (en su caso, un Lamborghini tuneado para la ocasión). Precisamente gracias a ese coche se dio a conocer en todo el mundo, hace un par años, cuando la policía le paró y comprobó que conducía vestido como su superhéroe favorito. Lo que pudo quedarse en un vídeo friki acabó desvelando la labor humanitaria de Lenny, que lleva más de diez años disfrazándose de Batman y visitando a niños hospitalizados de los Estados Unidos. También asiste a escuelas para dar charlas sobre el bullying pero, como advierte en su web, no ameniza fiestas de cumpleaños.

Lenny es, además, uno de los protagonistas del documental Legends of the Knight, de próximo estreno, que recoge las historias de diferentes personas inspiradas por el caballero oscuro para superar obstáculos personales o ayudar al prójimo.


3. Fiestas temáticas

Aunque hace un momento os decía que Lenny no participa en fiestas de cumpleaños, lo cierto es que hay un tipo de celebraciones que no se pierde: las Fiestas de Superhéroes que organiza la fundación Hope for Henry. Creada por los padres de un niño, Henry, que murió tras una dura enfermedad, esta entidad se dedica a llevar cariño y diversión a los hospitales infantiles a través de diferentes eventos. En sus fiestas, los pequeños pueden fotografiarse junto a Batman o Wonder Woman, vestirse como ellos o ver películas de superhéroes.


4. Niños con superpoderes

Algunos hospitales van más allá: no es que permitan la entrada de superhéroes en calidad de visitantes, sino que directamente tratan a los niños como tales. El año pasado, la unidad de oncología pediátrica del Hospital A.C. Camargo, en São Paulo, pidió ayuda a la agencia de publicidad  JWT para crear una campaña que les permitiera cambiar la percepción negativa que los niños pudieran tener sobre la quimioterapia. La idea era convertirla en algo atractivo para motivar las ganas de curarse de los pequeños. De ahí que el hospital brasileño transformase la quimioterapia en una “superfórmula”, y que las bolsas de tratamiento acabasen camufladas en unas cajetillas diseñadas especialmente para la ocasión, con estética de cómic y los logos de sus héroes favoritos.

Algo similar ocurrió hace unos meses en el Hospital de Día Pediátrico del Materno Infantil Teresa Herrera, en A Coruña. Gracias al trabajo de la Fundación María José Jove y del taller creativo [No Importa], este centro sanitario se convirtió en una fábrica de superhéroes en la que todos los elementos, desde los aparatos médicos hasta las rejillas del aire acondicionado, se cuidaron hasta el último detalle.


5. Capas solidarias

Finalmente, existen organizaciones de voluntarios como TinySuperheroes o The Hero Project dedicadas a coser capas de superhéroe para los niños ingresados en los hospitales. Sus creadores hacen llegar las capas a los pequeños pacientes con la intención de transmitirles lo especiales que son y hacerles entender que cuentan con la superfuerza necesaria para afrontar sus enfermedades. Para recordarles, de nuevo, que ellos son los verdaderos héroes.


Foto: Guy Donges en Flickr